“Voy a jugar con y contra los mejores” Jose María Medina

9 may

Jose María Medina es un chico sencillo, excelente jugador, atento entrenador, competidor nato y, sobre todo, buena persona. Detrás de esos ojos azules que desbordan sinceridad y transparencia esconde un coraje y una autenticidad de la que muy pocos pueden presumir. De primeras es gracioso y encandila, pero tras abrir un poco más las puertas de su corazón aparece una persona por la que pagarías para formar parte de su equipo; tanto dentro como fuera de la cancha.

_DSC3142Tras haber sido elegido para formar para jugar el McDonald’s All Star de la Copa Colegial por Bifrutas 2013 y, aun sin creérselo, accede a contarnos cuál ha sido su trayectoria dentro del mundo del baloncesto. El camino seguido para convertirse en uno de los mejores jugadores de la Copa Colegial por Bifrutas 2013 y, por supuesto, de su colegio: el Instituto Veritas.

- Ante todo Jose, muchas gracias por haber accedido a contarnos cuáles han sido tus andanzas por el mundo del baloncesto y todas las experiencias que te han acompañado en el camino. Vayamos por el principio: ¿Cuándo y dónde empezaste a jugar al baloncesto?

- A pesar de que siempre me había gustado no me metí en el equipo de mi cole hasta Mayo de 6º de Primaria. Gran parte de ello se la debo a un amigo mío, Diego Nebreda, que por entonces jugaba en el equipo. Fue él quien en el patio del recreo se apostó conmigo 1000 euros a que acabaría siendo profesional. Mi objetivo no era ese, pero oye, desde entonces no he dejado de jugar un solo año.

- Sabemos que el baloncesto no era el único deporte que practicabas…

- Exacto. También jugaba al hockey, hasta 3º de la E.S.O. La verdad es que compaginar ambos me había supuesto someterme a mucha presión y llegó un momento en el que me vi obligado a decidir entre uno de los dos, algo que fue muy complicado para mí. La verdad es que Guillermo Sánchez, mi entrenador por entonces, fue un apoyo muy importante. Estuvo conmigo y me entendió en todo momento, dándome la libertad que necesitaba.

- Y, al baloncesto, ¿has jugado siempre en Veritas?

- No, el año pasado me fui a Olímpico 64. Tenía ganas de probar, de intentar jugar en un equipo que estuviera en Preferente. Una experiencia muy dura dado que el volumen de los entrenamientos era mayor y mi físico no es que sea una maravilla. Aun así, la experiencia fue muy positiva. Había más competitividad y eso me hizo mejorar un montón, aunque a la vez suponía más presión. Tuve mala suerte y me lesioné 3 veces durante la temporada. Siendo sincero, prefiero divertirme a competir tanto y decidí volver al cole, te vas de Veritas y te rompes.

- Y antes de marcharte a Olímpico, ¿cómo fue tu vida de jugador en Veritas?

-Creo que el año que más avancé fue 2º de la E.S.O. Los viernes, teníamos sesiones de técnica individual y me quedaba a todas. Me pasaba todos los viernes haciendo lo que más me gustaba. Después entrenaba también con el equipo Sub-21 que había por entonces y, aunque acababa muerto, me encantaba lo que hacía. Cuando haces algo que te llena te cambia y el baloncesto es genial en todos los sentidos. Como una vez me dijo otros de los entrenadores del Club Baloncesto Instituto Veritas, David Acebes, “el baloncesto es de las cosas menos importante la más importante”. Ahora trato de mantener el mismo compromiso y las ganas de entonces. Puedo asegurar que si no hago deporte soy insoportable.

- ¿Cuáles son tus puntos fuertes como jugador?

- Pues… anotar es muy divertido pero a  mí lo que más me gusta son las asistencias espectaculares. Es irónico, porque yo soy tirador. La posición que más me gusta es la de base pero se me da bien ser alero. Hago lo que mejor se me da hacer porque sé que es lo que más va a aportar al equipo.

- Hablemos ahora de la Copa Colegial. ¿Qué significa esta competición para ti?

- Todo el año esperas a que llegue la Copa. Da igual como vayas en la Liga de Federación. Cuando llega la Copa no sólo juegas por tu equipo, sino que representas a tu Colegio. No es una categoría concreta, es tu Colegio y eso la hace súper especial. Consigue mover a gente a la que ni si quiera le gusta el deporte. Sólo la Copa consigue llenar las gradas que normalmente ocupan básicamente tus padres y tu novia. En la Copa todos gritan, todos por lo mismo, tanto dentro como fuera de la cancha.

- Si no me equivoco esta ha sido tu 5ª participación en la Copa Colegial, jugando los 5 años que el Instituto Veritas ha participado en la misma. ¿Cuál ha sido tu evolución dentro de la misma?

- En los 5 años que he participado he podido ver todos los roles, incluyendo el de utillero – aplaudidor. En mi primer año tuve la suerte de compartir equipo con la mejor generación masculina que ha tenido nuestro cole. Llegamos a Cuartos, en un partidazo contra San Agustín que se nos fue en los últimos segundos. Se portaron genial conmigo. Cada vez que metías una canasta ya te alababan, y eso que ese año jugué un minuto en tres partidos. Aun así, me siento muy orgulloso de aquel 2009.

_DSC4427 - ¿Cómo fueron las ediciones siguientes?

- En 2010 se fue el bloque que hasta entonces había sido el más sólido    y competitivo, así que tocaba empezar a unir las generaciones siguientes, y así pasamos también 2011. Años en los que caímos en Primera y Segunda Ronda, respectivamente. La Copa Colegial de 2012 fue muy especial para mí. Estando jugando fuera era la oportunidad de volver, un paréntesis para decir “espera que voy a representar a mi cole”. Volvimos a llegar a cuartos y tuve la suerte de compartir cancha con uno de los Mejores Jugadores que han pasado hasta el momento por Veritas; Mario Marty (All Star 2009) que, tras ser eliminados me dijo: “ha sido un placer jugar contigo”. Este año además tuve un papel más protagonista y ya esta edición ha sido la mejor, asumiendo más responsabilidades dentro del equipo. La verdad es que se me ha quedado la espinita del último partido, jugué muy mal. Ojalá pudiera jugar un partido más aunque, lo cierto es que salvo que la ganes, del último partido que juegues te vas a ir mal.

- Cuéntanos un momento con el que te quedes de tu paso por la Copa Colegial

- Me quedaría con dos. El primero, el partido de Cuartos de Final del año pasado contra Obispo Perelló y luchando hasta el final contra Mirabal. Todos nos dejamos la piel en el campo. El partido de Cuartos fue increíble, nos fuimos pensando que aquellos tíos eran mejores. Había muchísima gente. Y el segundo… el partido de Primera Ronda de esta edición ante Villaeuropa. No hice nada diferente, simplemente me entraron. Significó mucho porque iba muy nervioso, sino pasábamos no jugaríamos en el Cole, sirvió para que nos diéramos cuenta de que no éramos tan malos como parecía. Nos dio alas como equipo.

-  El año pasado además, participaste en el Training Camp, ¿qué tal fue la experiencia?

- Pues tuve la mala suerte de medio lesionarme 3 días antes. Aun así lo disfruté un montón. Fueron 3 días de basket. Un mini campus enfocado también a informarnos sobre cómo conseguir becas para estudiar en Estados Unidos. No me veo jugando allí pero los entrenamientos me gustaron. Me fui con la sensación de que había mejorado cosas aunque sólo fueron 3 días.

- ¿Hubo algo que te marcara especialmente del Training Camp?

- Se me quedó muy grabada la charla que nos dio Joe Arlaukas. Contando su experiencia nos dijo que “para ser un buen jugador no lo tienes que hacer todo bien, sino hacer dos cosas muy bien y saber explotarlo”.

-  Bueno y…ahora sí que sí. Cuéntanos como te sientes después de haber sido seleccionado para jugar el McDonald’s All Star.

- Estoy todavía flipando. Cuando me enteré no sabía ni qué pensar. Voy a jugar con y contra los mejores. Cuando ves en la Copa Colegial a otros jugadores piensas “cómo molaría jugarlo” pero nunca te piensas que te vayan a elegir. Supone representar a mi colegio a un nivel más.

- ¿Cómo crees que será el ambiente dentro del equipo, en tu caso la selección Oeste?

- Bueno seguro. Todos los que juegan son buenos en su equipo, habrá que saber encajar en un equipo que no es un equipo hecho. Ganará el que sepa jugar en equipo y no como estrellas.

- ¿Tienes alguna manía o amuleto que sepas que no va a faltarte para ese partido?

- No creo en la suerte. Siempre juego con una camiseta térmica sin mangas debajo de la equipación y calentadores, además de calcetines negros y altos, pero no tengo manías. Calentaré lo mejor que pueda y saldré al partido.

- Bueno y, ya para acabar, ¿hay alguien cuyo apoyo hayas sentido imprescindible en todo esta impresionante trayectoria?

- A mis padres. Saben que el deporte es algo primordial para mí y siempre me han apoyado. Hacían lo posible para que pudiera estar en dos sitios a la vez.


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Así, hablando humildemente sobre su familia es como Jose María Medina acaba de responder a nuestra entrevista. Él lo tiene claro, el baloncesto es un modo de vida y destaca el hecho de que sea un deporte de equipo. Formar parte de uno supone tener un proyecto con más gente en el que “si tienes buenos compañeros, acaban siendo tus amigos”. Desde luego, no tenemos ninguna duda de que de éstos no le van a faltar, y tampoco metas que poder proponerse alcanzar. A la gente que no tiene límites le basta con creer y poner todo su empeño para llegar a donde quieran, por ello, estamos seguros de que si este próximo sábado decide creer en sí mismo en el partido del McDonald All Star, se saldrá. Ha sido seleccionado por algo y es hora de que lo disfrute.

Ellos no lo saben, pero te cambian la vida

2 abr

Ellos tienen un poder especial, un poder que te hace creerte capaz de todo, que te devuelve la fe en lo que haces y, sobre todo en la forma en que lo haces. Ellos llegan cada día con la misma energía, unos días más nerviosos, sobre todo si llueve, pero siempre, dispuestos a todo. No son perfectos, y eso es lo que les hace aún más increíbles, que, aún así, siempre se superan.

Se supone que cuando entrenas a un equipo eres tú el que llega con su entrenamiento preparado para enseñarles en esa hora y media todo lo que puedas, para aportarles ese granito de arena que, con un poco de suerte, el día de mañana les ayudará a convertirse en mejores jugadores y, sobre todo, en mejores personas.  Sin embargo, cuando acaba la semana y haces balance de cómo ha ido todo te das cuenta de que, en verdad, eres tú la que más ha aprendido.

Da igual como llegues al pabellón, no importa como haya sido tu día. Ellos siempre consiguen que, al irte a casa, sea una sonrisa la que te acompañe. Parece fácil, porque ellos lo hacen fácil. Pero no por ello tiene menos mérito o debe pasarse por alto. Ellos se visten con sus equipaciones, se atan sus zapatillas, te piden las llaves de la jaula de los balones, cogen el suyo y… entonces empieza la magia. Se acercan y te cuentan algo que les ha pasado en el cole, lo bien que lo han pasado en las vacaciones y a ti se te olvidan todos tus problemas.

Ya puedes haber pasado el peor día de tu vida que ellos conseguirán que desconectes de todo lo demás, como una inyección de inocencia adorable. Y entonces todo cambia, porque sólo estás tú, y sólo están ellos. Además, tú cuentas a tu lado con la mejor y más humildes de todas las maestras; tu segunda entrenadora, tu pequeño ejemplo, tu mejor aliada.

Pero ellos no se conforman sólo con esto, ellos te miran, te escuchan con la mirada, y tratan de llevar a cabo los pides sin saber que, con cada ejercicio, consiguen superarse una y otra vez a sí mismos. Sí, muchas veces se despistan, botan mientras explicas y hasta te desesperan, pero entonces también te enseñan, a distinguir entre lo que está bien y lo que no. Entre lo que debes permitir y lo que no. Pero no te rindes y paras, les hablas, te pones seria y dices “hasta aquí” buscando esa reacción, esas palabras que, encadenadas, hacen posible que entiendan que son ellos de los que depende que un entrenamiento sea bueno. Porque pueden, porque puedes exigirles y vas a hacerlo. Sabes que son tu responsabilidad y quieres que de cada día se lleven algo nuevo. Tu máximo objetivo: conseguir que todos y cada uno de ellos crean en sí mismos.

Les admiras, sientes devoción, porque no dejan de sorprenderte. Desde el menos coordinado al más espabilado, desde el más despistado al más disciplinado, desde el más gracioso al más tímido, TODOS se lanzan a la aventura de probar a ver de qué son capaces. Y es así como funciona, es así como ocurre. El tiempo se detiene y tú te emocionas, porque uno logra al fin entrar a canasta, porque otro es capaz de levantar la cabeza en vez de ponerse a botar según recibe el balón, porque aquel se da cuenta de que no sólo aporta en defensa, sino que también es determinante en ataque, porque el que tiene más potencial esforzándose al 70% descubre que su límite está aún mucho más lejos, porque el que acaba de llegar no sólo se ha buscado su sitio en el equipo, sino que logra exprimir su tiempo en cancha como ninguno, porque otro derrocha compañerismo y es imprescindible en cada cosa que hace, porque el, sin ninguna duda, mejor jugador de la liga en la que juegas se dedica a tratar de hacer mejor a sus compañeros, porque el que echaba los problemas fuera aprende a reconocer sus errores y sus faltas haciendo de cada fallo el inicio de una nueva mejora, porque el que nunca se queja y pensaba que era una más se impone como nunca y sella la zona con su nombre, porque otro que ha recién aterrizado en el equipo pasa a ser el máximo reboteador y es capaz de pensar en los otros que en sí mismo, y porque el que siempre parece vivir a la sombra de los capitanes, pasa a ser el auténtico cerebro del equipo.

Ellos no sólo son jugadores, no sólo son personitas, ellos tienen un don, y cada día te lo regalan. Porque les sale sólo. Y mientras tanto a ti te dejan sin palabras, consiguen llegarte al corazón y forjan esa complicidad que hace que lo digan todo con una mirada. A veces se enfadan, muchas veces fallan pero aún así siguen. Cada día acaban con la camiseta empapada de esfuerzo, de entrega, de intensidad, de ilusión. Caen muchas, muchísimas veces. No son tampoco, ni mucho menos, los mejores técnicamente. Pero tienen algo que les hace diferentes: que siempre compiten, que siempre siguen, siempre se levantan, siempre te acaban sonriendo. Siempre te llegan… y siempre te dan alas no importe de dónde vengas. Ya puedes estar en lo más hondo de un agujero o en lo más alto de la montaña que ellos te dan esa energía para abrir los ojos y saber que Siempre hay que seguir adelante, que no hay nada imposible si te lo propones.

Ellos no lo saben, pero te cambian la vida.

Pre-temporada de emociones

18 sep

 

Llega el mes de Septiembre y sí, además de la vuelta a las rutinas de estudios y trabajo, también vuelve el baloncesto y, este año, con más ganas e ilusión que nunca.

Ahora ya sí que puedo decirlo, y con el máximo respeto hacia el resto de equipos del Club, que tengo la oportunidad de entrenar al Mejor Equipo del Colegio y, sí, puede que el año pasado se salieran siendo los Campeones de la Pequecopa Colegial, algo nunca conseguido hasta entonces en nuestro Colegio, pero no es por esto por lo que pienso, ni mucho menos, que son los mejores. Se trata de un equipo que antes de empezar a entrenarle ya te está dando, que en cada entrenamiento aporta cosas nuevas a base de esfuerzo, de trabajo y de superación; que nunca deja de crecer. Lo mejor que tienen es precisamente eso, que son un EQUIPO, y que se comportan como tal. Ellos son el Infantil Masculino del Club Baloncesto Instituto Veritas y puede que entren en  una edad difícil sí, pero también de las más bonitas, porque empiezan a dejar de ser tan niños para convertirse en personitas que poco a poco van a luchar por intentar encontrar su sitio en este mundo.

Es un honor para mí volver a embarcarme en una aventura con mi querida Segunda Entrenadora Nieves Martínez Peinado. Apenas llevamos una semana de entrenamientos juntas y es una maravilla sentir que la complicidad con la que acabamos la pasada temporada en Junio no ha desaparecido. Es más, tengo la certeza de que en ésta se hará todavía más grande. Ojalá sea capaz de estar a su altura y quiera algún día seguir mis pasos. La suerte que tengo es que la mayor parte de este trabajo la van a hacer los propios jugadores; con esa personalidad y carisma que derrochan, con lo que en cada entrenamiento nos enseñan desde su más tierna inocencia. Esas miradas de “vamos a conseguirlo” pero, sobre todo, esa entrega que pocos equipos como ellos conocen.

Esta experiencia se presenta como un gran reto para mí especialmente porque llevan dos años contando con el que, para mí, ha sido el mejor entrenador que he tenido, de nuevo, con respeto a todos los demás. Precisamente sobre él escribí una de las entradas del Blog “Por qué tu entrenador puede cambiarte la vida”, porque al menos eso fue lo que yo sentí los tres años que estuve con él. Por ello, este equipo viene de algo que de primeras se me queda bastante grande. Quizás ésta sea una de las máximas motivaciones para afrontar esta oportunidad, esforzarme por ser capaz de que los chicos sigan igual de motivados y felices disfrutando del deporte que más les gusta. Sé que no lo tengo fácil por lo que es momento de aplicarse y esforzarse al máximo para que de todas las horas que estos chicos pasen entrenando se lleven algo a casa. No importa si en alguna sesión no es baloncestístico, bastará con que de alguna forma pueda ayudarles a convertirse en mejores personas.

No busco generar altas expectativas, no sabemos con qué nivel nos vamos a encontrar. Pero sí sabemos el nivel con el que contamos; un nivel de calidad humana muy difícil de calificar. ¿Se podría pedir algo mejor?

“Es, probablemente la persona más discreta de Veritas y,sin embargo, todos la conocen”

14 jun

Ella lo sabe pero jamás lo admitiría porque es demasiado humilde como para hacerlo. Ella tiene presente que merecería tener una estatua en la puerta del pabellón del colegio pero jamás presumiría de ello porque valora demasiado a los demás como para dedicarse apenas un minuto a pensar en sí misma y darse cuenta de lo que sólo ella consigue cada día.

Cada vez que intento hablar sobre ella me emociono. Cuando empezó la temporada, me vi al frente de un grupo de peques que no habían jugado nunca al baloncesto. Lo cogí con toda la ilusión y ganas que pude. Intenté adaptarme a ellos, a su edad, a sus mentalidades, a sus maneras de ser, y el balance que ahora puedo hacer de toda la experiencia vivida durante el año es más que positivo, ha sido increíble. Creo que nunca me había reído tanto en una cancha de baloncesto. Sin embargo, lo mejor de todo esto es que no lo he hecho sola, sino que he tenido la suerte de poder contar con alguien que desde luego, como persona, me da mil vueltas. Ella llegó tímida, se puso roja el día que la presentamos a los enanos, y ya desde ese día todos se quedaron con la boca abierta cuando la vieron tan alta, tan fuerte. Pueden ser pequeños, pero desde luego no tienen ni un pelo de tontos.

Ella no sólo es buena jugadora de baloncesto. Todos los que han podido compartir equipo con ella lo saben. Sus características le permitirían hacer que  el juego del mismo se basara en meter balones dentro. Ella pertenece a uno en el que lo que más se potencia es el juego exterior  debido a la calidad y verticalidad de sus compañeras y, sin embargo, ella asume su papel y destaca como la que más sin poner nunca una mala cara.

Ella no sólo es buena entrenadora de baloncesto. He podido verla en acción y sí, somos completamente diferentes. Quizás yo he aportado el temperamento, la voz, el carácter, la intensidad, pero ella ha aportado la paciencia, la dulzura, la sensatez y, sobre todo, la estabilidad. Resultado final: combinación perfecta para hacer crecer a un equipo.

En cualquier caso, lo mejor que tiene es que es una excelente persona que, día a día reserva para ella todas sus preocupaciones poniendo por delante las de los demás. Es probablemente la persona más discreta de todo Veritas y aún así todos la conocen. Marca la diferencia porque te hace crecer cuando estás a su lado. Ella no me dejaría nunca decirle todo esto, en seguida cambiaría de tema o empezaría a hablar de mí, por eso escribo esta entrada en el Blog, para que quede patente que lo que siento por NIEVES MARTÍNEZ PEINADO es auténtica devoción.

Gracias Nieves por haber luchado de mi mano por sacar adelante a los enanos más divertidos de todo el cole. Gracias por haberme aceptado, por haber sido mi cómplice, por haberme transmitido tantas y tantas cosas. De verdad, creo que vas a poder hacer lo que quieras en tu vida porque si ya con tu edad nos dejas a todos sin palabras no me quiero imaginar lo que podrá pasar el día de mañana. No cambies tu sonrisa n tu humildad, que son lo que te hacen tan grande. Pero recuerda, que nosotros también estamos aquí para ti. Tú también te mereces un abrazo, que te escuchen. No tengas miedo a abrirte. No le tengas miedo a nada, porque de verdad, nunca he estado tan cerca de un ejemplo tan increíble de superación.

Gracias Nieves por ello, por superarte cada día y dejarme ser testigo de ello. Gracias por dar tanto sin esperar recibir nada a cambio. Gracias, por haberme entendido y por seguir haciéndolo. Pero sobre todo gracias, por haberme dado la oportunidad de conocerte más de cerca este año que, gracias a ti, se queda con un huequito muy especial en el corazón.

Contaría un chiste para terminar pero, todos sabemos que eso sólo se te da bien a ti ; )

Gracias

Y sin darte cuenta llega el último entrenamiento del año

31 may

Se acerca el momento más emotivo de la temporada. Llegar a entrenar y darte cuenta de que ya no tienes un año por delante para seguir trabajando, sino un año atrás en el que haber conseguido y disfrutado tanto. Te da pena, porque has compartido horas y horas de esfuerzo, de ejercicios, de juegos, de locuras, de gritos, de risas, de sudor y lágrimas, pero sobre todo; de ilusión.

Ahora es cuando puedes ser consciente de que a pesar de que el equipo que llevas tiene una media de edad de 8 años te han hecho crecer como entrenadora pero, sobre todo, como persona. Es el momento de plantearse si realmente habrás sido capaz de transmitirles todo lo que cuando empezó la temporada tenías en mente. Puede que no haya sido el grupo de jugadores más competitivo o más habilidoso, pero estoy convencida de que sí el más carismático y divertido.

Cada niño es un mundo, igual que lo es cada entrenador. Lo que pasa cuando ambos se unen para formar parte de un mismo grupo es que las virtudes y defectos de todos se unen para dar lugar a algo mucho más grande, algo que te hará creer, porque trabajando y luchando sin descanso, al final, las cosas se consiguen. El que empezó con miedo a tocar el balón ha acabado tirando a canasta, el que siempre llegó tarde se convertirá en el primero, el que lloraba cada vez que se daba un golpe acabará siendo el que levante al equipo, el que se cortaba cada vez que le decías “al aro” se atreverá a darse la vuelta y encararlo… todos, todos y cada uno habrán aportado su granito de arena. Y con un equipo de baloncesto puede construirse un desierto repleto de enormes dunas bien bonito.

Llega el día de despedirse. De preparar el último entrenamiento, de querer que lo recuerden, que te recuerden. Has compartido las riendas con otra persona, esa que dicen llamar “Segunda entrenadora” pero que se transforma en una parte de ti, para juntas hacer que todo sea más sencillo. Ayuda a ver las cosas de otra manera, a valorar cada detalle. Alguien con tener una complicidad con la que decirse tantas cosas sin que los más peques se enteren con sólo una mirada. Ese alguien que cada día te recordará por qué haces todo lo que haces, y que con la excusa de que quiere aprender de ti, acabas tú el que acabe aprendiendo de ella aunque no se lo crea. Sabes que su llegada marcó un punto de inflexión en el equipo, y en el fondo, ella también.

Día emotivo aunque aún quede lo mejor de la temporada. Cuando pasen las emociones podrás hacer balance de todo lo ocurrido. Quieres evaluarles, evaluarte, pero cuando se mezclan tantos factores es difícil poder llevarlo a cabo, porque al final, no se trata de entrenar sólo a jugadores, sino de formar parte de la vida de personas en las que, ojalá, hayas conseguido dejar huella.

Resaca de emociones

20 may

Parece que después de un tiempo todo se ve más claro. Desde la distancia se sopesan mejor las cosas y es más fácil valorarlas y ser consciente de los logros y de las pérdidas, de los aciertos y de los errores. Aún es pronto para aceptar que un equipo al que consideras tan grande, tan completo y tan humano, no vaya a tener opciones de llegar a la final de Madrid. Sin embargo, al analizar todo el camino recorrido este año te das cuenta de que a lo largo de la temporada, han ganado algo mucho más grande que eso. Sólo me quedaré con un gesto, la forma en que al finalizar el partido, se unieron en el centro del campo para gritar “Susi”. Creo que con eso lo dijeron todo, con una palabra, con un nombre, teniendo presente a esa persona que este año no está pudiendo luchar con ellas. Esa forma de tenerla en cuenta emociona. Te obliga a rendirse a sus pies.

Dentro de unas semanas, este grupo de princesitas podrá darse cuenta de que como generación están llevando al Baloncesto Instituto Veritas a lo más alto, y se están convirtiendo en el ejemplo para los más peques, que al verlas sólo piensan en poder algún día llegar a donde están ellas. Hay pocas cosas más bonitas que esta, así que espero que lo valoren, que se sientan orgullosas y que lo disfruten. Porque en definitiva, eso fue lo que hicieron ayer, salir a la cancha más seguras, con más confianza e intensas que nunca. Puede que faltara un último empujón para lograrlo, pero la batalla que tanto tiempo llevaban teniendo con ellas mismas la ganaron con creces. Me atrevería a decir que vi en muchas cosas que no había visto nunca. Cuando ves volver a la gente al banquillo sabiendo que no da más de sí, la admiras, te sientas a su lado, y dices, “qué grande eres”. Y su equipo, con levantar la mano, le intenta transmitir la fuerza que necesita para recuperarse cuanto antes y poder volver al campo, a seguir dándolo todo, a seguir tirándose a por cada balón.

Porque un equipo que nunca da un balón por perdido, será incapaz de perderlo en la vida.

En la cancha hay mil maneras de decir “te quiero”

19 may

Jugar en equipo supone mucho más que pasarse todo el rato la pelota o bajar corriendo a defender. Es mucho más que eso. Es hacer posible que cuando 5 personas salen a la cancha, se sienta la presencia de las 12. Es no conformarse con bajar a defender, sino hacer lo posible por llegar el primero. Es no lamentarse por perder un balón, sino desvivirse por recuperarlo. Es no esperar a que los más altos del equipo cojan el rebote, sino asumir esa responsabilidad con ellos. Es no despreocuparse cuando tus bases tengan que salir de la presión, sino en colocarse en el lugar exacto para ayudarlas. Es no culpar a alguien porque se le haya ido la suya, sino salir como una bala a la ayuda.

Es ser capaz de mirar por el equipo antes que por ti mismo.

Cuando un equipo sale a la cancha, no son sólo cinco jugadoras, sino cinco PERSONAS. Porque esto es lo que hace tan grande este deporte, el hecho de que todos los valores, virtudes y defectos que una persona tiene fuera de la cancha, las refleja dentro. Es entonces cuando entra en juego ver hasta qué punto somos capaces de dar por los demás, y hasta qué punto somos capaces de valorar todo lo que vamos a recibir. Un buen equipo necesita mensajes de ánimo, mensajes de apoyo. Un equipo necesita la voz del entrenador, pero también es imprescindible el coro de todo el banquillo. Cuando ves a un compañero fallar, no te limites a seguir jugando, anímale a seguir intentándolo. Con un gesto, una palabra, o simplemente una mirada, pero hazlo. Porque entonces él, con otro gesto que sólo vosotros por la complicidad que os rodea entenderéis te dará las gracias y, efectivamente, lo seguirá intentando. Así es como se logra dar pasos en el baloncesto, y de forma muy similar es como consiguen darse pasos en la vida.

Puede sonar a utopía, pero cuando tienes la oportunidad de comprobarlo, te das cuenta de que puede hacerse realidad.

Este tipo de equipos existen, equipos que se dicen “te quiero” en cada jugada, y que gracias a ello, no dejan de superarse.

Veritas Pequecampeón: Lecciones de humildad

17 may

Probablemente no fuera el equipo más alto ni más fuerte. Pero ellos, este grupo de verdaderos monstruitos, ha hecho historia en su Colegio que, por primera vez, ha subido al Podio de la Gran Copa Colegial. Esta generación de jugadores se hizo el pasado martes con el título de Campeones de la Pequecopa a base de lecciones de humildad con las que consiguieron sorprendernos a todos.

Estos chicos se merecen un homenaje, un monumento en la puerta de su pabellón. Ya llevaban años apuntando maneras, demostrando dentro y fuera de la cancha que tienen algo especial. Porque permitidme decirlo, son DIFERENTES. Este equipo ha pasado momentos muy duros desde que se formó, especialmente este año, y sin embargo se han levantado de cada caída, han seguido luchando, entrenando, esforzándose esperando que llegara su momento, que la Pequecopa… LLEGÓ.

Su paso por esta Competición es una muestra de todo lo que valen, aunque muchas veces no se lo crean, y también de lo que valen tanto el entrenador que lleva con ellos trabajando toda la temporada manteniendo viva su ilusión, como el que tuvo la oportunidad de hacerlo el martes, transmitiéndoles ese “algo” que cuando te lo da un entrenador, te hace creerte capaz de todo. A veces es difícil mantener la confianza en el equipo y en uno mismo, pero cuando se consigue, no se juega; se vuela. Y esto es lo que hicieron nuestros peques en su paso por la Copa Colegial.

Aun así, lo mejor de todo, o a mi parecer, la clave que les dio la victoria, fuer su entrega, su lucha y su intensidad. A medida que iba pasando el día el cansancio era más notable. Sin apenas tiempo para descansar entre partido y partido, no pasó un momento en el que no presionaran a todo campo asfixiando a los rivales. Potenciaron esta faceta y les llevó a lo más alto. Además, contaron con uno de ellos, que determinó tanto su pase a la final como la victoria definitiva, con un tiro libre marcado en la muerte súbita en la primera, y una canasta en los últimos 10 segundos de la segunda que les puso por delante en el marcador. Una alegría también para él, por ser uno de esos jugadores que siempre están, que no se quejan, que no faltan y que se entregan. Eso sí, tiene una gran suerte, y es poder contar con un equipo que segundo a segundo se dejó la piel en la cancha.

Todos los que hemos tenido la oportunidad de compatir con ellos algún momento, no pudimos evitar desbordarnos de emoción al verles ganar, pero sobre todo, por la manera en que lo hicieron. Ya podía haber un jugador que les sacara a todos una cabeza que no por ello dejaron de luchar por cada rebote. Esto es lo que en definitiva marca la diferencia en la vida, ser capaz de enfrentarse a todos los retos y problemas que se nos quieran poner por delante. Nunca hay que bajar la cabeza, porque al final, todo llega.

Enhorabuena a este Alevín Masculino de VERITAS que sin duda ha marcado un antes y un después en el Baloncesto del Colegio aunque ellos todavía no lo sepan. Enhorabuena a sus padres, que tampoco se perdieron la ocasión y animaron todo el tiempo. Ellos también forman parte del equipo y su apoyo también ha sido determinante e incondicional. Enhorabuena a los entrenadores que ahora más que nunca deben disfrutar de sus enanos. Y enhorabuena sobre todo a ellos, porque se lo merecen.

Para mí, la esencia de haber llegado tan lejos ha sido esa humildad con la que partido a partido fueron sorprendiéndose y creciéndose. La humildad con la que no mirar a nadie por encima del hombro, pero tampoco por debajo. Centrándose en ellos mismos, y sobre todo creyendo. Porque esa fe en tu equipo, es la que te hará llegar a donde quieras.

No puedo pasar pasar por alto tampoco sus palabras al recibir el trofeo. Se acordaron de todos. Y con él, nueva lección de humildad para todos.

Se quedan cortos los aplausos, y se quedan cortas las lágrimas de emoción.


Y después de la Copa Colegial… La Pequecopa

17 may

Por si la Copa Colegial no nos había dado suficientes emociones, el pasado martes tuvo lugar en el Colegio Santa María del Pilar la celebración de la Pequecopa 2012, en la que los más peques de todos los coles de Madrid se convirtieron en los verdaderos protagonistas. Una vez más, tuve la oportunidad de aportar mi granito de arena a la organización fotografiando el evento. Y la verdad es que fue mágico.

Creo que nunca había visto a tantos niños juntos, de tantos sitios diferentes, con equipaciones de todos los colores. Cada media hora tenía lugar un nuevo partido. Todo parecía estar articulado a la perfección. No podía faltar tampoco en la cita el gran Ronald McDonnald como patrocinador de la misma, al que todos los peques saludaban con emoción a la vez que se impresionaban con el gran tamaño de sus zapatos.

La competición duró todo el día, comenzando con la presentación a las 10 de la mañana y con la entrega de trofeos prácticamente a las 9 de la noche. Sin embargo, no se hizo largo para ninguno. Ni si quiera el calor que hizo que más de la mitad volviéramos bien “quemaditos” a casa supuso un impedimento para disfrutar del día. Jornada de baloncesto, de sonrisas, de ilusión. Por la mañana a través de una fase de grupos los dos primeros de cada uno de ellos, junto con los dos mejores terceros se clasificaron para los Octavos de Final. Entre medias, unas horas para descansar y reponer fuerzas en el McDonnalds de Hortaleza que se inundó de los colores del baloncesto colegial de Madrid. Después, todos de vuelta a Santa María del Pilar, para reunirnos en lo que poco a poco se iba acercando al camino a la gloria. Partido a partido, los chicos y chicas iban teniendo menos fuerzas, el calor y el cansancio fueron haciendo mella, pero nada de esto fue suficiente para agotar su entusiasmo, y minuto a minuto los peques siguieron dejándose la piel. Sin duda, su actitud fue ejemplar. No podemos pasar por alto tampoco la de los árbitros y todos los organizadores y colaboradores que hicieron posible que la Pequecopa 2012 fuera tan grande e inolvidable como lo fue.

Sin duda, otro de los aspectos más destacados del día fue la deportividad que en todo momento inundó el ambiente. Al finalizar cada partido no faltaron los saludos entre todos los participantes, que además, a lo largo del día aprovecharon para preguntarse los unos a los otros qué tal les estaba yendo. Qué manera tan bonita de relacionarse con los demás. Los entrenadores también tuvieron una labor muy importante a lo largo de esta jornada, mantener a sus jugadores activos e ilusionados con el evento, y vaya si lo hicieron.

Finalmente, a las 20:00 de la noche, tuvieron lugar las grandes finales, que dieron triunfo a Estudio en la categoría femenina, y a Veritas en la masculina. Dos partidos cargados de emoción en el que los que nos dejaron a todos sin palabras. Menudo derroche de talento, de coraje y de esfuerzo. Puede que en la Pequecopa únicamente recibieran trofeo los finalistas, pero el premio fue para todos, los que desde las 10 de la mañana hicieron posible vivir tantísimas emociones.

Una vez más el espíritu de la Copa Colegial hizo posible que todos nos envolviéramos de esa magia y pasión común por el baloncesto que dejó mas claro que nunca que sí, UNE MASAS. Probablemente esto sea lo más bonito del deporte; hacer posible que durante un día todos nos olvidáramos de todo lo demás para rendirnos ante los más pequeños, para verles hacer lo que más les gusta, y ser capaces de disfrutarlo con ellos.

Del coma a la cancha: Maggie Meier. Ejemplo de superación

14 may

Maggie Meier, estudiante y jugadora de baloncesto estrella en la Escuela Blue Valley, en Kansas (Estados Unidos), en 2008 y con 12 años tuvo que ingresar gravemente en el hospital debido a la fuerte complicación que sufrió de la meningitis que padecía. La inflamación que tenía el cerebro hizo que estuviera casi tres meses en coma.

Durante todo este tiempo, los médicos y enfermeros la movían cada dos o tres horas al día para evitar que se debilitaran sus miembros. Su familia, intentando recordarle a Maggie quién era, decidieron colocarle una canasta de baloncesto en la habitación en frente de la silla donde la sentaban cuando la colocaban en posición vertical. De manera sobrenatural, Maggie flexionaba y movía los brazos imitando la mecánica de tiro. Observando semejante milagro, cada vez que la sentaban le colocaban una pelota de goma entre las manos que ella, de nuevo inconscientemente, lanzaba al aro.

Poco a poco, Maggie fue recuperando sus facultades a medida que la inflamación cerebral fue remitiendo. Su médico, el doctor Graf, explicó lo siguiente “El acto de lanzar una pelota de baloncesto debe ser uno de los instintos básicos más arraigados en Maggie, este movimiento regresó a ella incluso antes de que fuera capaz de volver a hablar o caminar”.

Tres años después, Maggie ha vuelto a jugar como si nada de lo acontecido formara parte de su pasado. De hecho, le gustaría compaginar su pasión con la Universidad; con la carrera de Educación Infantil. “Quiero ayudar a otras personas con discapacidad. Estoy en una tutoría en la que ayudamos a estudiantes con necesidades especiales. Cada vez que veo a estos chicos me iluminan el día. Quiero viajar por todo el mundo y compartir mi historia con gente que pase por lo mismo. Aprecio como un tesoro las pequeñas cosas de la vida, como caminar, charlar con mis amigos y por supuesto, jugar al basket”.

Desde luego, esta es una historia de las que deberían cambiarnos la vida. Aprender de gente que parece recién llegada de otro planeta. Cuando conocemos un testimonio como este, debemos abrir los ojos a la cantidad de tiempo que diariamente malgastamos en cosas que realmente no merecen la pena. Somos afortunados, y cada día nos encontramos con el mismo regalo cuando nos despertamos por la mañana: nuestra vida. APROVECHÉMOSLA

Aquí tenéis el vídeo de la noticia, con declaraciones de Maggie Meier incluída.

Quería dar las gracias especialmente por esta entrada a Pablo Vilas, quien realmente ha hecho posible que esta increíble historia haya llegado a mis manos. Él también escribe un Blog sobre una temática completamente distinta; la Protesta Creativa, pero que seguro no os dejará indiferentes. Esta es la dirección: http://protestacreativa.wordpress.com/

Fuentes:

http://www.tubasket.com/noticia/mas-basket/tremenda-historia-superacion-gracias-al-basket-jugadora-coma-solo-movia-su-cuerpo-tirar-canasta-tres-anos-despues-ha-vuelto-jugar/1232861/3

http://www.hola.com/actualidad/lavanguardia/2012022457146/joven-tiros-libres-coma/

http://www.dailymail.co.uk/health/article-2105186/Basketball-player-shot-hoops-coma-Teen-Maggie-Meier-contracted-brain-disease-pictured.html

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